Cuatácora » Cerebro de hormiga

11 de febrero de 2008

Cerebro de hormiga

Rastro. Sí, rastro. Rastro. Rastro. Estupendo. Rastro. Sin problemas. Rastro. Rastro. No rastro. ¡Hey! ¿No rastro? ¡No rastro! ¡No rastro! ¡Miedo! ¡Ah! ¡Miedo! ¡No rastro! ¿Rastro o no rastro? ¡No rastro! ¡Ah! ¡Pánico! ¡Pánico! ¿Rastro? Rastro ¡Oh! ¡Rastro! ¿Seguro rastro? ¡Rastro! Estupendo. Rastro. Rastro. Sin problemas. Rastro. Rastro. Rastro…

5 comentarios

Me has leído el pensamiento…

seleucus

#1 • 11/2/2008 - 9:43

Sigo pensando que este es uno de tus mejores microcuentos.
Lenguaje binario.
Abrazos.

Enrique Páez

#2 • 12/2/2008 - 14:19

… hormiga león… ¡mierdaaa!

Ya, ya lo sé. No tengo derecho. Pero acabo de imaginar a una cabezona dando vueltas nerviosita alrededor de la trampa y… jeje.

Aaayy. Perdón.

Juan

#3 • 13/2/2008 - 0:34

jo… qué falta de respeto la mía.

Juan

#4 • 13/2/2008 - 0:37

Cuántos de mis alumnos podrían ser descritos a través de este microrrelato. ¡Me ha gustado mucho!

Fer

#5 • 13/2/2008 - 8:42

Un banquero es un señor que nos presta un paraguas cuando hace sol y nos lo exige cuando empieza a llover.

Mark Twain