Jamón
Esa familia nada en la ambulancia, ¿sabe? Pero no les tengo envidia, no señor, porque nosotros tenemos menos pero somos más felices. Tienen cara de llorar mucho. El mayor, ese al que le dicen Moli, tuvo un accidente de moto y se quedó perpléjico. ¿Diría usté que le sirvieron de algo las perras? Pues no. Hay cosas que no se compran con dinero, como el cariño verdadero. Mi Juan dice que no quiere tener más, que luego se vuelve uno tonto, ya ve usté. Aunque reconozco que a veces me gustaría ser menos lista y comer jamón más a menudo.