La política es lo que tiene
Feudalismo: Tienes dos vacas. Tu señor se queda con parte de la leche.
Socialismo puro: Tienes dos vacas. El Gobierno las mete en un establo junto a las vacas de todos los demás. Tienes que cuidar de todas las vacas. El Gobierno te entrega la leche que necesites.
Socialismo burocrático: Tienes dos vacas. El Gobierno las mete en un establo junto a las vacas de todos los demás. Las cuidan antiguos criadores de gallinas. Tienes que cuidar de todas las gallinas que el Gobierno quitó a sus criadores. El Gobierno te entrega tanta leche y tantos huevos como las normas dicen que necesitas.
Socialismo español: Tienes dos vacas. El Gobierno te obliga a ordeñarlas simultáneamente y te pide pruebas documentales del consentimiento explícito de las vacas para ese contacto físico. Una vaca te denuncia por acoso. El Gobierno te incluye en la lista de crispadores bovinos y te obliga a vivir con la otra vaca en un zulo de treinta metros cuadrados. Pásalo.
Fascismo: Tienes dos vacas. El Gobierno se lleva a las dos, te contrata para que cuides de ellas y te vende la leche.
Comunismo puro: Tienes dos vacas. Tus vecinos te ayudan a cuidarlas, y todos compartís la leche.
Comunismo ruso: Tienes dos vacas. Tienes que cuidar de ellas, pero el Gobierno se queda con toda la leche.
Comunismo camboyano: Tienes dos vacas. El Gobierno se queda con las dos y te pega un tiro.
Comunismo español: No tienes vacas. Cuando te preguntan por qué no bebes leche, afirmas ser vegetariano. Recurres al estraperlo para conseguir un filete.
Dictadura: Tienes dos vacas. El Gobierno se las queda y te llama a filas.
Democracia pura: Tienes dos vacas. Tus vecinos deciden quién recibe leche.
Democracia representativa: Tienes dos vacas. Tus vecinos eligen a alguien para que decida quién recibe leche.
Burocracia: Tienes dos vacas. Al principio, el Gobierno establece qué puedes darles de comer y cuándo puedes ordeñarlas. Más adelante te paga para que no las ordeñes. Después te quita las dos, dispara a una, ordeña a la otra y tira la leche por el desagüe. Al final te obliga a rellenar varios formularios para explicar la desaparición de la primera vaca.
Anarquía pura: Tienes dos vacas. O vendes la leche a un precio razonable o tus vecinos tratarán de quitarte las vacas y asesinarte.
Anarco-capitalismo: Tienes dos vacas. Vendes una y compras un toro.
Surrealismo: Tienes dos jirafas. El Gobierno te obliga a asistir a clases de armónica.