Uróboros
Estimados compañeros: es de todos conocido el problema con el que se enfrenta estos días nuestra organización. El mundo ha cambiado, la sociedad ha cambiado, y la tendencia natural a la idealización ha dado paso a una afición malsana por lo concreto, a un avance imparable de lo pragmático sobre lo platónico, de lo pedestre sobre lo impecable. Desde mi posición como garante de nuestra integridad, les aseguro que no es momento de discusiones filosóficas. Es necesario decidir un plan de acción y llevarlo a la práctica de forma inmediata. Es lo que recomiendo, aunque ello me cueste el puesto.