Sobreestimado Sr. Miedo:
Es usted un mentiroso. Si me atreviera, diría que es usted un puto mentiroso. Lo más curioso es que usted ya sabe que lo es, y disfruta con ello. Durante años ha utilizado sus trucos más sucios para hacerme creer que su existencia era algo razonable, que mi vida era más segura gracias a su continua mirada sobre mi hombro, que nada malo podía pasarme si le tenía lo suficientemente cerca. Todo eran embustes.
Como ya le he comentado en alguna ocasión, es usted retorcido. Ha llegado a susurrarme razonamientos de hasta seis niveles de recursión sin que se le moviera ni uno solo de sus cabellos perfectamente engominados, y yo me he tragado sus embustes como el que se fia, sin más, de un conocido del que pensamos que tiene mejor criterio que nosotros. Pero a diferencia de otras veces, hoy le digo que es usted retorcido sabiendo y sintiendo lo que me digo, y no como hasta ahora, con esa cara del que recibe una puñalada y responde con un tímido «hijo, qué carácter». Que haberlos, los hay, y usted bien lo sabe.
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22/4/2007 - 15:22 • Ficción • 1.022 palabras
La calle está desierta. Los adoquines, húmedos por la neblina nocturna, brillan a la luz amarillenta y mortecina de una farola. Un gato sucio cruza sin prisa en dirección a los cubos de basura.
Un hombre corre desde la plaza. Lleva la camisa por fuera de los pantalones. Sus pies descalzos apenas rozan el suelo, avanza con la desesperación del animal a punto de ser cazado. El gato sucio, sorprendido, lo mira y se escabulle detrás de unas cajas. El hombre corre dejándose atrás el alma, la conciencia, la cabeza. No piensa. Un pánico líquido y volátil le impulsa las piernas. Zancada, zancada, respiración. Zancada, zancada, zancada, respiración. Las piernas le arden. Cada inspiración es un puñado de cristales rotos. Necesita parar, lo sabe. No debe detenerse, también lo sabe. Sólo unos segundos, se dice. Un segundo. Lo suficiente para poder respirar hondo.
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17/4/2007 - 8:03 • Ficción • 3.554 palabras
Lo mejor de escribir una cuatácora es que, a veces, uno se obliga a escribir. Y así salen algunos relatos que al final acaban sorprendiendo.
Hace un tiempo propuse un ejercicio lúdico-literario-musical que consistía en escribir un texto inspirado en una música concreta. En la primera propuesta, os sugería Libertango Tango Suite, de Yo-Yo Ma —el del violonchelo me está trayendo suerte—, y el resultado de aquel ejercicio me resultó lo suficientemente decente como para que me animase a presentarlo a un concurso.
Hace unos minutos me han llamado por teléfono para decirme que ese relato, «Cambalache», ha ganado el primer premio en la categoría local del X Premio «Villa de Argamasilla de Calatrava».
Es un premio modesto, sí, pero es el que organizan en mi pueblo —soy rabanero adoptivo— y es el segundo año consecutivo que un relato mío lo gana. Y que estoy muy contento, qué leches. Dentro de unos días, después del acto de entrega de premios, publicaré «Cambalache» aquí, después de confirmar con los organizadores que no supone ningún problema.
Un beso y un montón de agradecimientos para Chiki, que me ayudó con la revisión del relato como tantas otras veces.
(Archivo musical eliminado)
Yo-Yo Ma tiene ascendientes chinos y ha vivido durante mucho tiempo en los Estados Unidos. De niño estudió violín y viola antes de empezar con el violonchelo. Con siete años se mudó a Nueva York. Comenzó a destacar en el mundo de la música cuando era muy joven, y a lo largo de su carrera se ha ido ganando el prestigio que tiene en la actualidad. Ha conseguido numerosos premios y galardones, ha grabado varios discos y actúa en los escenarios más importantes. Es considerado como uno de los mejores violonchelistas del mundo.
Adaptado de Wikipedia.
La familia y uno más (Fernando Palacios, 1965)
Ella se acercó, remolona. Él estaba de pie cerca de un perchero repleto de camisas espantosas, quieto, serio, con el cartel en las manos, sosteniéndose el alma a la altura del pecho. Soy una ganga, dijo. Aprovecha que estamos en rebajas y no te lo pienses. En los ojos de ella saltó una chispa de deseo. Miró el cartel que él sujetaba. Lo siento, guapo, dijo, pero en plena cuesta de enero no me lo puedo permitir. Se alejó, hurgando en el bolso. Él se quedó quieto, serio. Casi mejor cuando le decían eso de «sólo te quiero como amigo».
Esta mañana desayunaba con mi sobrino Jesús, de cinco años, cuando me ha dicho sin venir a cuento: «Padrino, ¿quieres que te diga una poesía?». Os podéis imaginar mi respuesta.
La poesía ha sido esta:
Una patata
saltó en una pata
y casi se mata.
Vino un pimiento,
veloz como el viento,
la curó al momento.
Una zanahoria
con buena memoria
relató esta historia.
Y los vegetales
por no tener males
cuidan sus modales.
Bueno, tengo que reconocer que lo que Jesús me ha preguntado antes de la poesía ha sido: «Padrino búfalo, ¿quieres que te diga una poesía?». Lo de «búfalo» es una larga historia, pero algunos de vosotros, los más talluditos, podréis entenderlo si menciono a José Luis López Vázquez.
Buscando en Google resulta que la poesía, tal y como me la ha recitado, es exacta, y es de C. Muscarsel. ¿Alguien sabe más detalles del autor o autora? Si es así, enviad un comentario, por favor.
Cuando Jesús ha terminado hemos aplaudido, me he limpiado la baba y hemos seguido desayunando. Buena mañana de domingo, sí señor.
Lecturas de libros que han pasado al dominio público. En inglés.
El prefijo ex es prefijo autónomo de valor adjetivo, procedente de una preposición latina, que se antepone a sustantivos o adjetivos con referente de persona para significar que dicha persona ha dejado de ser lo que el sustantivo o el adjetivo denotan. Se escribe separado de la palabra a la que se refiere, a diferencia del resto de los prefijos, y sin guion intermedio: «Mi hijo no se fue solo, sino con su padre y mi ex suegra»; «El ex alto cargo de Obras Públicas aseguró que con su misiva solo pretendía agilizar procedimientos administrativos». No se recomienda su empleo antepuesto a sustantivos o adjetivos referidos a cosas:
«Presidenta del comité de mujeres de esta república ex soviética de Asia Central»;
«Las mayores incertidumbres las plantea la ex URSS». En ese caso es preferible el uso de adjetivos como antiguo, anterior, o de adverbios como anteriormente: esta antigua república soviética, esta república anteriormente soviética, la antigua URSS. Se escribe siempre con minúscula, aun cuando acompañe a sustantivos escritos con inicial mayúscula. No debe confundirse con el prefijo inseparable ex- (‘fuera’).
También funciona como sustantivo denotando la persona que ha dejado de ser cónyuge o pareja sentimental de otra: «Mi ex y yo éramos dos enemigos sin ganas de pelear». Es invariable en plural: «Todos mis ex se parecen».
(Diccionario panhispánico de dudas, 1.ª edición, 2005)
Se llama sigla tanto a la palabra formada por las iniciales de los términos que integran una denominación compleja, como a cada una de esas letras iniciales. Las siglas se utilizan para referirse de forma abreviada a organismos, instituciones, empresas, objetos, sistemas, asociaciones, etc.
Tipos de siglas según su lectura
Hay siglas que se leen tal como se escriben, las cuales reciben también el nombre de acrónimos: ONU, OTAN, láser, ovni. Muchas de estas siglas acaban incorporándose como sustantivos al léxico común. Cuando una sigla está compuesta solo por vocales, cada una de ellas se pronuncia de manera independiente y conserva su acento fonético: OEA (Organización de Estados Americanos) se pronuncia [ó-é-á].
Hay siglas cuya forma impronunciable obliga a leerlas con deletreo: FBI [éfe-bé-í], DDT [dé-dé-té], KGB [ká-jé-bé]. Integrando las vocales necesarias para su pronunciación, se crean a veces, a partir de estas siglas, nuevas palabras: elepé (de LP, sigla del inglés long play ‘larga duración’).
Hay siglas que se leen combinando ambos métodos: CD-ROM [se-de-rrón, ze-de-rrón] (sigla del inglés Compact Disc Read-Only Memory ‘disco compacto de solo lectura’). También en este caso pueden generarse palabras a partir de la sigla: cederrón.
Plural
Aunque en la lengua oral tienden a tomar marca de plural ([oenejés] = ‘organizaciones no gubernamentales’), son invariables en la escritura: las ONG; por ello, cuando se quiere aludir a varios referentes es recomendable introducir la sigla con determinantes que indiquen pluralidad: Representantes de algunas/varias/numerosas ONG se reunieron en Madrid. Debe evitarse el uso, copiado del inglés, de realizar el plural de las siglas añadiendo al final una s minúscula, precedida o no de apóstrofo:
CD’s,
ONGs.
Género
Las siglas adoptan el género de la palabra que constituye el núcleo de la expresión abreviada, que normalmente ocupa el primer lugar en la denominación: el FMI, por el «Fondo» Monetario Internacional; la OEA, por la «Organización» de Estados Americanos; la Unesco, por la United Nations Educational, Scientific and Cultural «Organization» (‘Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura’). Las siglas son una excepción a la regla que obliga a utilizar la forma el del artículo cuando la palabra femenina que sigue comienza por /a/ tónica; así, se dice la AFE (y no
el AFE), por «Asociación» de Futbolistas Españoles, ya que la palabra asociación no comienza por /a/ tónica.
Ortografía
Las siglas se escriben hoy sin puntos ni blancos de separación. Solo se escribe punto tras las letras que componen las siglas cuando van integradas en textos escritos enteramente en mayúsculas: MEMORIA ANUAL DEL C.S.I.C.
Las siglas presentan normalmente en mayúscula todas las letras que las componen (OCDE, DNI, ISO) y, en ese caso, no llevan nunca tilde; así, CIA (del inglés Central Intelligence Agency) se escribe sin tilde, a pesar de pronunciarse [sía, zía], con un hiato que exigiría acentuar gráficamente la i. Las siglas que se pronuncian como se escriben, esto es, los acrónimos, se escriben solo con la inicial mayúscula si se trata de nombres propios y tienen más de cuatro letras: Unicef, Unesco; o con todas sus letras minúsculas, si se trata de nombres comunes: uci, ovni, sida. Los acrónimos que se escriben con minúsculas sí deben someterse a las reglas de acentuación gráfica: láser.
Si los dígrafos ch y ll forman parte de una sigla, va en mayúscula el primer carácter y en minúscula el segundo: PCCh, sigla de Partido Comunista de China.
Se escriben en cursiva las siglas que corresponden a una denominación que debe aparecer en este tipo de letra cuando se escribe completa; esto ocurre, por ejemplo, con las siglas de títulos de obras o de publicaciones periódicas: DHLE, sigla de Diccionario histórico de la lengua española; RFE, sigla de Revista de Filología Española.
Las siglas escritas en mayúsculas nunca deben dividirse con guion de final de línea.
Hispanización de las siglas
Siempre que sea posible, se hispanizarán las siglas: OTAN, y no NATO; ONU, y no UNO. Solo en casos de difusión general de la sigla extranjera y dificultad para hispanizarla, o cuando se trate de nombres comerciales, se mantendrá la forma original: Unesco, sigla de United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization; CD-ROM, sigla de Compact Disc Read-Only Memory; IBM, sigla de International Business Machines. Tampoco deben hispanizarse las siglas de realidades que se circunscriben a un país extranjero, sin correspondencia en el propio: IRA, sigla de Irish Republic Army; KGB, sigla de Komitet Gosudárstvennoy Bezopásnosti. La primera vez que se emplea una sigla en un texto, y salvo que sea de difusión tan generalizada que se sepa fácilmente interpretable por la inmensa mayoría de los lectores, es conveniente poner a continuación, y entre paréntesis, el nombre completo al que reemplaza y, si es una sigla extranjera, su traducción o equivalencia: DEA (Drug Enforcement Administration, departamento estadounidense de lucha contra las drogas); o bien escribir primero la traducción o equivalencia, poniendo después la sigla entre paréntesis: la Unión Nacional Africana de Zimbabue (ZANU).
Lectura
Las siglas se leen sin restablecer la expresión a la que reemplazan, siguiendo el procedimiento que requiera su forma: lectura silábica, deletreo o lectura mixta.
Palabras a omitir
Las siglas suelen omitir para su formación los artículos, las preposiciones y las conjunciones que aparecen en la denominación completa, salvo cuando se desea facilitar su pronunciación, convirtiéndolas en acrónimos.
(Diccionario panhispánico de dudas, 1.ª edición, 2005)