Pequeño diccionario manchego

Actualizado el 25 de noviembre de 2007

Diccionario

abocinar. Caer de bruces con la cabeza por delante.

Tropecé con el bordillo y abociné contra la fachada.

Cuidao, que abocinas.

archel. m. Utensilio o artefacto, especialmente si es útil para una determinada tarea. Se usa su forma plural.

Vamos a pintar la casa. Llama a Sebastián que se traiga los archeles.

Manos a la obra. ¿Te has traído todos los archeles?

atujar. Adornarse con prolijidad antes de salir de casa. Aplicado habitualmente al acto de introducir los faldones de la camisa bajo la cinturilla del pantalón o falda.

¿Dónde vas, niño? Ven p'acá que te atuje el hato.

(fig.) Me tiene hartizo. Como lo pille le atujo el hato.

brusco. m. Migaja, resto despreciable. Suele utilizarse precedido de ni.

Se ha comío to. No ha dejao ni brusco.

Pues no sé qué vamos a beber. En la nevera no queda ni brusco.

candalito. m. Persona enfermiza, débil y delgada, de salud delicada.

A ese niño le pasa algo. Está hecho un candalito.

chancletear. Juguetear ociosamente con algún objeto o mecanismo. Es muy habitual usar este término para referirse al zapping.

Es normal que haya roto las gafas: está siempre con el chancleteo.

¿Quieres dejar de chancletear? Cuando coges el mando no hay quien vea nada.

chinchorrero. adj. m. Chismoso, correveidile, chismorrero.

A ese no le cuentes nada, que es un chinchorrero y en seguida lo larga.

cinguango. m. Desmañado y sin garbo. Se aplica con frecuencia a los adolescentes después del estirón.

Hay que ver lo que ha crecido en cuatro días. Esta hecho un cinguango.

cobija. f. Manta o ropa de cama.

Ya va refrescando por las noches. Tendremos que echar otra cobija.

colodra. f. Recipiente para el agua que habitualmente se pone a refrescar en el frigorífico.

Estoy muerto de sed. Si vas para la cocina tráete la colodra.

cordelero. adj. m. Persona que gusta de chinchar y confundir sin maldad, de forma amistosa. Muy habitual en su forma superlativa cordelerísimo.

No sé para qué te pregunto nada sabiendo lo cordelerísimo que eres.

empancinarse. ref. Beber en exceso hasta sentirse lleno. No se aplica a bebidas alcohólicas.

Suelta la colodra, que luego te empancinas y no pruebas la cena.

engrillotar. Prometer algo con pocas probabilidades de llevarse a cabo con objeto de apaciguar. Se sustantiva en la forma engrillote.

No le digas que vas a llevarlo al parque. Me lo engrillotas y luego no hay quien lo aguante.

Eso, eso. Mucho engrillote. Mañana te lo traigo para que te dé la tabarra a ti.

finústico. adj. m. Delgado y largo. Se aplica tanto a objetos como personas.

Seguro que conoces a Tadeo: es el finústico que estaba al fondo de la sala.

Vaya móvil que te has agenciao. Nunca había visto uno así de finústico.

galguillo. m. Persona menuda, de movimientos rápidos y nerviosos.

Es una galguilla que no puede estarse quieta.

guisopo. m. Trapo húmedo o bayeta destinada a la limpieza.

No te preocupes por el café derramao. Se pasa el guisopo y zapato cosío.

hopo. m. Pedazo de tela o papel que se adhiere o engancha de forma subrepticia a la ropa de alguien con intención de burla.

Le dio una palmada en la espalda y le dejó el hopo colgao.

(fig.) Espera, que llevas un hopo en la chaqueta.

pava. f. Ceniza del cigarrillo, especialmente la que se produce cuando éste se quema lentamente y sin sacudidas.

Cuidao con la pava: toma un cenicero.

pipirrana. f. Ensalada de patata cocida, tomate crudo pelado, cebolla, aceitunas y sardinas en aceite.

Con un pipirrana apañamos la cena.

plastiquero. adj. m. Producto de baja calidad fabricado con plástico en lugar de algún material más duradero. Se usa de forma despectiva.

Llevaba el traje sucio y un reloj plastiquero.

tirazarse. ref. Tumbarse de manera descuidada.

Sólo quiero llegar a casa y tirazarme en el sofá.

No te tiraces en el suelo, que llevas la ropa nueva.

ñaño. m. Persona de mente simple y risa fácil.

¡Vaya un ñaño! El médico le dijo que se bajase los pantalones y le entró la risa floja.

Expresiones

como panilla. Se usa para indicar desorden extremo en alguna estancia de la casa.

El salón está como panilla.

estar lampando. Comer de manera desmedida y atropellada, con muestras visibles de ansiedad.

Tranquilo, hombre, que parece que estás lampando.

Luego dice que está gordo, pero siempre está lampando.

hecho una soletilla. Se aplica a algo que ha quedado aplanado por efecto de la presión.

Estuvo sentado toda la tarde sobre el cojín y lo dejó hecho una soletilla.

Tengo que cambiar la almohada. Está hecha una soletilla.

ya coronó. Exclamación que se usa para indicar sorpresa y alivio por la consecución de alguna tarea difícil.

¿Sebastián ha aprobao? ¡Vaya! ¡Ya coronó!


Nunca es definitivo el éxito ni perenne el fracaso.

José María Gabriel y Galán