Etiquetas

desvarios

El problema

Creo que he identificado el problema, esa piedra enorme que desde hace meses se me ha puesto delante, bloqueándome sin remedio. A ver si consigo explicarme sin sonar demasiado pedante.

No quiero que mis historias resulten bonitas. Quiero conseguir sacarle al lector una carcajada, un escalofrío, un vómito o incluso un improperio.

No quiero escribir más historias blandas, pasteurizadas, revisadas y envasadas al vacío. Lo que quiero es abrirme las venas y dar de beber al lector.

Al carajo la corrección política.

Me vuelvo al procesador de textos.


Cuando era joven me dijeron «ya lo verá usted cuando tenga cincuenta años». Ahora tengo cincuenta y aún no he visto nada.

Erik Satie