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Diálogos para besugos

Un pequeño ejercicio: consideremos un mismo diálogo en las dos versiones siguientes.

Versión 1:

Martín dobló con cuidado la servilleta de papel y la dejó sobre la mesa. Cecilia seguía con la mirada clavada en el libro que había estado leyendo durante la cena. Martín carraspeó.

—El sábado vienen a cenar Tomás y Cristina.

—¿Cuándo los hemos invitado? —preguntó sin levantar la vista.

—Esta mañana. Me he encontrado con Tomás en la gasolinera.

Cecilia gruñó. Tomás bajó con la punta de los dedos el libro de ella unos centímetros.

—Espero que no te importe.

Ella dejó el libro sobre la mesa.

—Pues sí me importa. Me hubiese gustado opinar al respecto.

—Ya lo sé. —Tomás se encogió de hombros—. Bueno, puedo llamar y contarles alguna excusa.

—De eso nada. Quedaríamos fatal.

—¿Con ellos? No creo.

—Saben perfectamente que no los soporto. Y estoy convencida de que es algo mutuo.

Versión 2:

Martín dobló con cuidado la servilleta de papel y la dejó sobre la mesa. Cecilia seguía con la mirada clavada en el libro que había estado leyendo durante la cena. Martín carraspeó.

—El sábado vienen a cenar Tomás y Cristina.

—Vaya, me hago mayor, porque no recuerdo cuando los invité. Debe ser Alzheimer —dijo ella sin levantar la vista.

—Me he encontrado con Tomás esta mañana en la gasolinera.

—Seguro que se ha invitado él mismo.

Tomás bajó con la punta de los dedos el libro de ella unos centímetros.

—Espero que no te importe.

Ella dejó el libro sobre la mesa.

—Tomás, ¿recuerdas nuestro trato? ¿Aquel sobre consultarnos antes de planear reuniones con amigos?

—Puedo llamar y contarles alguna excusa.

—Genial. —Cecilia suspiró—. Tendré que escaparme del trabajo para ir a comprar algo especial. Justo mañana, que es día de inventario.

—Son mis amigos, Cecilia.

—A ver cómo acierta una con gente tan sibarita.

—¿Qué dices? Tomás y Cristina son muy normales.

—Son un par de esnobs. Y no los soporto, aunque creo que es algo mutuo.

¿Cuál de las dos versiones funciona mejor? ¿Por qué? Luego os cuento mi opinión en los comentarios, pero antes quisiera saber la vuestra sin que os influya mi explicación de la técnica aplicada.

El uso de la raya en el diálogo

En textos narrativos, la raya se utiliza para introducir o enmarcar los comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes.

No se escribe raya de cierre si tras el comentario del narrador no sigue hablando inmediatamente el personaje:

—Espero que todo salga bien —dijo Azucena con gesto ilusionado. A la mañana siguiente, Azucena se levantó nerviosa.

Se escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después:

—Lo principal es sentirse viva —añadió Pilar—. Afortunada o desafortunada, pero viva.

Cuando el comentario o aclaración del narrador va introducido por un verbo de habla (decir, añadir, asegurar, preguntar, exclamar, reponer, etc.), su intervención se inicia en minúscula, aunque venga precedida de un signo de puntuación que tenga valor de punto, como el signo de cierre de interrogación o de exclamación:

—¡Qué le vamos a hacer! —exclamó resignada doña Patro.

Si la intervención del personaje continúa tras las palabras del narrador, el signo de puntuación que corresponda al enunciado interrumpido se debe colocar tras la raya que cierra el inciso del narrador:

—Está bien —dijo Carlos—; lo haré, pero que sea la última vez que me lo pides.

Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de habla, las palabras del personaje deben cerrarse con punto y el inciso del narrador debe iniciarse con mayúscula:

—No se moleste. —Cerró la puerta y salió de mala gana.

Si tras el comentario del narrador continúa el parlamento del personaje, el punto que marca el fin del inciso narrativo se escribe tras la raya de cierre:

—¿Puedo irme ya? —Se puso en pie con gesto decidido—. No hace falta que me acompañe. Conozco el camino.

Si el signo de puntuación que hay que poner tras el inciso del narrador son los dos puntos, estos se escriben también tras la raya de cierre:

—Anoche estuve en una fiesta —me confesó, y añadió—: Conocí a personas muy interesantes.

(Diccionario panhispánico de dudas, 1.ª edición, 2005)


La edad adulta es cuando te has encontrado con tanta gente que cada nueva persona te recuerda a otra.

Ogden Nash