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Hipergrafía

La Wikipedia vuelve a hacer de las suyas:

Hypergraphia was one of the central issues in the mysterious story of Virginia Ridley, a Georgia woman who also suffered from agoraphobia and epilepsy and remained secluded in her home for twenty-seven years. When her husband, Alvin Ridley, was accused of holding his wife in the home for almost three decades and killing her, her ten thousand-plus page hypergraphic journal was central at the 1999 trial and in the ultimate acquittal of Mr. Ridley. Her writings literally answered every question raised about the mysterious woman in the small town of Ringgold, Georgia, when prosecutors had assumed that she had been held against her will and murdered.

Traducido:

La hipergrafía jugó un papel importante en la misteriosa historia de Virginia Ridley, una mujer de Georgia que también padecía agorafobia y epilepsia. Virginia permaneció recluída en su casa durante veintisiete años, y cuando se acusó a su marido, Alvin Ridley, de retenerla durante ese tiempo y asesinarla, el diario hipergráfico de más de mil páginas que ella mantuvo durante años fue la pieza clave en el juicio, que se celebró en 1999. En él se terminó declarando inocente al marido. Los escritos de Virginia contestaban literalmente cualquiera de las preguntas que surgieron sobre ella, una misteriosa mujer vecina del georgiano pueblo de Ringgold, después de que la acusación asumiera que alguien debía haberla mantenido recluída en contra de su voluntad y, finalmente, haberla asesinado.

Una idea, dos personajes, incluso una posible estructura… ¿Qué más se puede pedir?

Consejo: de vez en cuando usad el enlace «Random article» (artículo aleatorio) de la Wikipedia. Os sorprenderá.

Setenta y dos horas con Mario

Mientras me documentaba para algo que me traigo entre manos, encuentro este sencillo párrafo referente al faro de Mouro, en Cantabria:

En el transcurso de un temporal en 1896 a uno de los dos fareros que residían en la isla le sobrevino la muerte de forma repentina, y su compañero no tuvo más alternativa que convivir varios días con su cadáver hasta que remitió la tormenta.

Un sencillo párrafo, sí, pero que en un parpadeo se convierte en el mayor plot bunny que me ha atacado jamás.

Si le añadimos las cinco fases del duelo (negación, ira, negociación, depresión y aceptación) y las fases de deterioro físico de ese cadáver, creo que tenemos una novela estructuradita y organizadita, lista para escribir. Lo malo es que ya estoy liado con varias cosas y esta idea va a tener que esperar. Ay.

Si a alguien le apetece adelantarse, que lo haga y me mande una copia del manuscrito (después de registrarlo, como mandan la higiene y las buenas formas).

Rima cuensonante

Dice Robert McKee en su libro Story:

La narrativa es como la poesía, pero a otra escala. En lugar de hacer rimar las palabras, al contar una historia hay que hacer rimar los acontecimientos.

Autocita absurda

Pensaba sobre la cacareada necesidad de conflicto en la ficción cuando se me ha ido la pinza en uno de esos saltos laterales tan divertidos y he llegado a una conclusión:

Todo lo interesante ocurre en las fronteras, literales y figuradas.

Absurdo, como se puede comprobar. ¿O no tanto?

Solía creer…

¿Buscáis una idea para escribir un relato? Pasaos por I Used to Believe, donde se recopilan miles de confesiones sobre cosas que creíamos de pequeños. Un ejemplo:

No podía entender por qué nadie había inventado una palabra para las cosas que no son ni grandes ni pequeñas, de modo que solía expresar ese concepto con las palabras granpequeño o pequegrande. Tuve una revelación el día en que mi madre me pidió que fuese a la panadería a comprar «una barra mediana». Descubrí que alguien ya había resuelto mi problema. Me quedé perplejo. (Enviado por Lee)

Otro ejemplo:

Yo era una niña de cuatro años con un vocabulario bastante extenso. Pensaba que una «guerra civil» era una guerra en la que todo el mundo fingía ser bueno con los demás. Por ejemplo, un soldado le ofrecía un cigarro a otro, luego le disparaba cuando menos lo esperaba y simulaba ponerse triste por lo que había hecho. (Enviado por Hannah)

Y otro más:

Cuando tenía tres o cuatro años estaba convencida de que tenía visión super binocular. Lo único que tenía que hacer era tocar los pulgares con los índices y llevarme esos círculos a los ojos. También pensaba que podía camuflarme con sólo hinchar los mofletes y caminar simulando una cojera. Obviamente, mis vecinos pensaban que era un poco retrasada. (Enviado por Tiff)

Es genial echar el rato en esa web, porque al leer la mayoría de las confesiones te invade la sensación de lo verdadero, de volver atrás un buen montón de años para revivir ese proceso de ir creando un modelo mental del mundo. Es difícil de explicar, de modo que os recomiendo la visita (la web es en inglés) y lo comprobareis por vosotros mismos.


Yo nunca pienso en el futuro. Llega lo suficientemente rápido.

Albert Einstein