Carlota no bota
Estos días estoy aprendiendo mucho sobre literatura infantil y juvenil, gracias a algunos libros y a la ayuda valiosa de una buena amiga. Como ejercicio, he escrito este cuento titulado «Carlota no bota». Espero que os guste.
Estos días estoy aprendiendo mucho sobre literatura infantil y juvenil, gracias a algunos libros y a la ayuda valiosa de una buena amiga. Como ejercicio, he escrito este cuento titulado «Carlota no bota». Espero que os guste.
Decía G. K. Chesterton:
Un cuento de hadas no dice a los niños que los dragones existan. Ellos ya saben que los dragones existen. Un cuento de hadas dice a los niños que a veces puedes matar al dragón.
Esta mañana desayunaba con mi sobrino Jesús, de cinco años, cuando me ha dicho sin venir a cuento: «Padrino, ¿quieres que te diga una poesía?». Os podéis imaginar mi respuesta.
La poesía ha sido esta:
Una patata
saltó en una pata
y casi se mata.
Vino un pimiento,
veloz como el viento,
la curó al momento.
Una zanahoria
con buena memoria
relató esta historia.
Y los vegetales
por no tener males
cuidan sus modales.
Bueno, tengo que reconocer que lo que Jesús me ha preguntado antes de la poesía ha sido: «Padrino búfalo, ¿quieres que te diga una poesía?». Lo de «búfalo» es una larga historia, pero algunos de vosotros, los más talluditos, podréis entenderlo si menciono a José Luis López Vázquez.
Buscando en Google resulta que la poesía, tal y como me la ha recitado, es exacta, y es de C. Muscarsel. ¿Alguien sabe más detalles del autor o autora? Si es así, enviad un comentario, por favor.
Cuando Jesús ha terminado hemos aplaudido, me he limpiado la baba y hemos seguido desayunando. Buena mañana de domingo, sí señor.
Darme una nueva idea es como dar a un imbécil un arma cargada, pero te lo agradezco de todos modos. Bang, bang.