Carlota no bota
Estos días estoy aprendiendo mucho sobre literatura infantil y juvenil, gracias a algunos libros y a la ayuda valiosa de una buena amiga. Como ejercicio, he escrito este cuento titulado «Carlota no bota». Espero que os guste.
Estos días estoy aprendiendo mucho sobre literatura infantil y juvenil, gracias a algunos libros y a la ayuda valiosa de una buena amiga. Como ejercicio, he escrito este cuento titulado «Carlota no bota». Espero que os guste.
He encendido la lámpara de lava que me regaló la nena pero no le quito ojo porque, desde lo del otro día, no me atrevo a dejarla encendida mucho rato. Me gusta verla moverse mientras trajino por la cocina, cuando pelo patatas o al planchar. Pero ahora se sale una gotita cuando ya está muy caliente y a mí me da un poco de miedo. Además, no quiero que gotee sobre el mueble negro, que las manchas salen fatal. Medio bote de mistol me costó limpiar lo del Manolo. Y ahora que por fin va a venir a comer la nena, quiero tener todo limpio.
Muchas veces nos preguntamos qué es ser escritor. Una posible respuesta es que un escritor es esa persona que se atreve a considerar regalo de cumpleaños un relato.
Hace unos días cumplió años Rosario Barros, y decidí regalarle la parejita a su relato «El seiscientos». El resultado, «Hoja de reclamaciones».
La maldad de muchos no está en lo que dicen acerca de su causa, sino en lo que dicen sobre sus contradicciones.